Estemos de acuerdo o no, en la actualidad los plásticos son parte de nuestra vida, se encuentran en prácticamente cualquier lugar.

Es tanto lo que en la actualidad se depende del plástico, que los proyectos de protección de la ecología enfocados a condenar el uso del plástico no son realistas, lo mejor sería un programa desde la educación básica, sobre cómo separar primero el vidrio del aluminio, del cartón, etc. y posteriormente educarle en cómo identificar y separar los diferentes tipos de plástico.

A continuación revisaremos cómo clasificarlos y brevemente hablaremos de los métodos de reciclaje, sin embargo, si lo que buscas es aprender en detalle, te recomendamos revisar nuestro Libro de Reciclado de Plásticos.

Antes de reciclarlos, los artículos deberán ser clasificados en los diferentes materiales de los que están hechos para poder posteriormente separarlos lo más eficientemente posible. Para esto, la Sociedad Americana para Pruebas y Materiales (American Society for Testing and Materials, ASTM) ha codificado ciertos plásticos.

En donde el número 1 es para el poliéster de polietilentereftalato, PET con el cual se elaboran prácticamente todas las botellas para agua, refrescos y bebidas en general, contenedores o empaques desechables rígidos entre otros. Tiene el número 1 ciertamente por ser el material más reciclado del mundo, mas no necesariamente por ser el más reciclable, ya que desafortunadamente es altamente higroscópico, esto es, capta humedad con mucha facilidad, lo que dificulta su manejo.​

El número 2 le pertenece al polietileno de alta densidad o HDPE por sus siglas de identificación internacionales, con el cual se elaboran productos diversos como botellas, vasos de empaque rígido, tapas de botellas, cubiertos y platos desechables, juguetes, etc. El HDPE junto con el polipropileno y el polietileno de baja densidad, después del PET, son los plásticos más reciclados a nivel mundial; y de hecho, más fácilmente reciclables que el poliéster PET, ya que no son higroscópicos.​

El número 3 es para el cloruro de polivinilo o PVC, el cual, se puede formular para productos de PVC flexible como lonas, cortinas de baño, mantelería, inclusive puede ir espumado en suelas y otras partes de calzado, también se puede elaborar rígido para productos que requieren de esa rigidez como botellas y garrafones, tarjetas de crédito, tubería y perfilería. El PVC se puede formular con una gran cantidad de plastificante en un plastisol. El PVC es uno de los polímeros más reciclables que hay, de hecho, es tan fácil reciclarlo que prácticamente no hay desperdicio de material en las operaciones de manufactura.​

El número 4 es para el polietileno de baja densidad o LDPE por sus siglas internacionales, el cual se separa del polietileno de alta densidad ya que el LDPE es el que se utiliza en bolsas de empaque de uso general, como bolsas de basura, supermercado, para sándwiches, etc. y, pese a que algunas bolsas tienen algo de HDPE, este no causa gran problema para poder reciclar los productos hechos con LDPE.​

El número 5 es para el polipropileno o PP, con este material se elaboran una serie de botellas, frascos, garrafones, juguetes, partes de mecanismos, como engranes, tapas de refresco y de agua, etc. ​

El PP, junto con el HDPE es uno de los plásticos más reciclados del mundo.

El número 6 es para el poliestireno o PS, y en esta categoría entran el PS y el poliestireno de alto impacto o HIPS por sus siglas internacionales, con el poliestireno se elaboran una gran variedad de cubiertos, vasos y platos desechables, así como contenedores de comida rápida o de empaques rígidos, también desechables. Sin embargo, el poliestireno espumado (EPS), mejor conocido en América Latina como unicel y en EEUU como Styrofoam, aunque químicamente sigue siendo un poliestireno y muchas compañías marcan los productos con el no. 6 en la parte de abajo, se deben separar de los productos de poliestireno sin espumar, debido a que el tratamiento para reciclar es más complicado y totalmente diferente.

Los códigos de reciclaje tienen la gran ventaja de permitir separar productos similares por materiales, un ejemplo muy claro serían las botellas de productos comunes, tales como productos para el cabello, detergentes, limpiadores para el hogar, bebidas, etc. Las botellas pueden estar hechas de poliéster PET, polietileno de alta densidad (HDPE), polipropileno (PP) o cloruro de polivinilo (PVC) e inclusive, algunas más sofisticadas, de policarbonato (PC).

Entonces, ¿cómo identificarlas? Inicialmente revisando el código de reciclado en la parte inferior de la botella. En teoría, todos los productores de botella a nivel mundial están obligados a colocarlo, sin embargo existen todavía compañías que no se apegan a este requerimiento.​

Pero también tienen una gran desventaja, sólo son 7, ya que dentro del número 7 caen, “todos los demás”, esto es, no hay una forma física práctica de identificar un acrílico de un policarbonato o cualquier otro material que no cae en las 6 primeras categorías.​

Sin embargo, hay algunos plásticos, los llamados plásticos reciclables, que poseen la importante y gran cualidad de poder convertirse en valiosas materias primas químicas. Una categoría especial de plásticos, denominada plásticos despolimerizables, es capaz de volver a convertirse en los monómeros correspondientes. Por ejemplo, el polimetilmetacrilato o acrílico (PMMA), el nylon o poliamida 6 (PA6) y el ácido poliláctico (PLA) son ejemplos conocidos de plásticos despolimerizables.

El reciclaje de plásticos es un método para reducir el impacto ambiental y el agotamiento de los recursos. Por tanto, el reciclaje puede reducir el uso de energía y materiales por unidad de producción, lo que supone una mayor ecoeficiencia. ​

El reciclaje es el resultado final de las etapas intermedias de recolección o acopio, clasificación y procesamiento de los polímeros. ​

En la actualidad, el reciclaje de plásticos es la manera más eficiente de disminuir los problemas medioambientales causados por la acumulación de residuos plásticos producidos de la acumulación de residuos causados por las aplicaciones cotidianas. El reciclado de plásticos ayuda a conservar los recursos naturales porque en su mayoría se fabrican a partir del petróleo y el gas.​

Reduce la cantidad de residuos en los basureros y los que se desechan indiscriminadamente en el medio ambiente, por lo que también conduce a una serie de problemas como la propagación de enfermedades, y la contaminación del suelo, el aire, mares, ríos, lagos y océanos. El reciclado de plásticos representa una de las opciones más importantes de las que se dispone actualmente para reducir estos impactos.​

Adicionalmente, es una de las áreas más dinámicas de la industria del plástico. Ofrece la posibilidad de reducir el uso de petróleo, las emisiones de dióxido de carbono y las cantidades de residuos.​

El reciclaje de plásticos abarca: ​

  1. El acopio de cualquier pieza plástica​
  2. Clasificar y separar los productos por tipo de plástico​
  3. Moler las piezas en partículas manejables​
  4. Limpieza​
  5. Formación de gránulo o pellets​
  6. Utilización para elaborar nuevos productos.​

Se dice fácilmente, sin embargo, cada una de estas fases representa una labor titánica manejada por diferentes actores de alta especialidad a lo largo de la cadena. ​